Hace un año comenzó la pandemia por covid-19, y con ella vinieron las cuarentenas, el cierre de fronteras y la limitación de la movilidad, entre otras terribles consecuencias. Por una parte, los agentes económicos que consiguieron convertir la amenaza sanitaria en una oportunidad, fueron aquellos que ya contaban con un negocio digital o que supieron tomar la importante decisión de transformarse digitalmente.
En pocos meses, el mundo se había acelerado digitalmente. Concretamente, avanzamos 3 años sobre el volumen personas que empezaron a adoptar el internet como herramienta de uso común. Por otro lado, la digitalización (parcial o total) de productos y/o servicios ofrecidos en los mercados se aceleró 7 años en promedio. Es importante saber que para implementar la analítica avanzada en tu negocio no es necesario que seas una gran empresa de IT, lo único que necesitas es contar con una muy buena base de datos, un cierto poder computacional y un equipo que pueda aplicar diferentes metodologías de análisis.
¿Pero qué es la analítica avanzada? Es la aplicación de técnicas y herramientas computacionales sofisticadas, más allá de las de la inteligencia de negocios tradicional (Business Intelligence), que nos permite descubrir tendencias y patrones, resolver problemas, hacer predicciones, generar recomendaciones o impulsar el cambio. Entre las técnicas analíticas avanzadas se encuentran la minería de datos/texto, el aprendizaje automático, la concordancia de patrones, la previsión, la visualización, el análisis semántico, el análisis de sentimientos, el análisis de redes y clusters, la estadística multivariante, el análisis de gráficos, la simulación, el procesamiento de eventos complejos y las redes neuronales.
Sin lugar a duda, la aplicación de metodologías de analítica avanzada proporciona información precisa de alto valor para la toma de decisiones, maximizando así el aprovechamiento óptimo de oportunidades y el desarrollo de soluciones ágiles.
